
4 de agosto, 2016
La hermosa ceremonia tuvo lugar en la terraza de San Nicolás el pasado 17 de junio, cuando los infantes del gruposo Polares se despidieron del Centro de Estimulación y Desarrollo para abrirse camino hacia nuevas experiencias en su proceso educativo.
Los graduandos fueron:
Adriana Velasco, Coordinadora Pedagógica de nuestro CED TQ, compartió una emotiva reflexión sobre el papel que juegan papás, abuelos, tíos y hermanos en la formación de los niños e invitó a fortalecer sus lazos ya que "una familia feliz no es más que un cielo anticipado", según las bellas palabras del escritor inglés John Bowring.
A su vez, Maricel Muñoz Reinosa, dinamizadora del gruposo Polares, destacó los beneficios del CED TQ con una alegoría en la que pequeños pajaritos disfrutan y crecen en el más fuerte de los árboles, elegido por los padres porque "era el que más les daba seguridad".
En nombre de los padres de familia se dirigieron a los asistentes dos madres de familia. Leidy Penagos dijo: "Para nosotros como familia fueron cuatros años maravillosos. Una etapa en la que nos sentimos apoyados, acompañados y complementados en la hermosa tarea de ser padres".
Por su parte, Marta Castillo resaltó cuatro aspectos que distinguen a nuestro CED TQ y son fundamento de su calidad: la metodología de educación, el reconocimiento de la individualidad de cada infante; la responsabilidad total de todo el equipo de trabajo; y el amor que se respira y se vive todos los días en cada uno de sus espacios. Por iniciativa suya, se proyectó un video en el que los niños y niñas del CED agredecen al CED y a las profes.
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